Lo primero: lee la fecha. Los requerimientos tienen un plazo corto para responder, y si pasa, el expediente puede archivarse. Ese plazo cuenta desde la notificación, no desde que lo lees.
Lo segundo: entiende qué piden. A veces es un documento concreto; otras, una aclaración o una prueba de algo que ya aportaste pero no quedó claro. Muchas personas responden con lo que creen que piden, no con lo que piden.
Lo tercero: responde con todo, de una vez. Un requerimiento respondido a medias genera otro requerimiento, y el tiempo vuelve a correr.
Si tu expediente lo llevamos nosotras, el requerimiento lo leemos contigo, reunimos lo que piden y lo presentamos dentro del plazo. Es parte del acompañamiento, no un extra. Si lo presentaste por tu cuenta o con otra persona, tráelo igual: lo revisamos.



